México: Ofensiva paramilitar contra los pueblos indígenas

 


México: Ofensiva paramilitar contra los pueblos indígenas

Por Jorge Arboleda, Corriente Comunista Revolucionaria, 12 de mayo de 2026, www.bit.ly/ccrimexico

 

En días recientes se reportaron diversos ataques a comunidades indígenas en algunas entidades del país. El Consejo Supremo Indígena de Michoacán realizó dos bloqueos carreteros en protesta por el asesinato de dos pobladores en Chilchota, tanto el 7 como el 11 de mayo, las cuales fueron reprimidas por la policía estatal. El CSIM denuncia que los atacantes fueron policías que actuaban en nombre del CJNG.

El 9 de mayo, un grupo paramilitar liderado supuestamente por Aureliano Guzmán, el hermano de El Chapo, causó terror en la comunidad de El Durazno, municipio de Tamazula, Durango, provocando el éxodo de un centenar de personas. Tras buscar refugio en Parral, Chihuahua, fueron atacados a balazos, lo cual provocó la muerte de una persona, cuya identidad no ha sido reportada.

El caso más escandaloso y preocupante fue el de las comunidades de la montaña baja de Guerrero, integradas al Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), en el que desde el 6 de mayo iniciaron una serie de bombardeos con drones, por lo que cientos de familias se han tenido que refugiar en comunidades cercanas, que también han sido blanco de ataques desde el día de ayer. Desde el inicio de estos ataques se ha reportado la muerte de por lo menos 80 personas y la desaparición de otras 30. El Congreso Nacional Indígena, al cual está integrado el CIPOG-EZ, ha emitido una serie de alertas y convocatorias para denunciar y protestar contra este ataque paramilitar.

Las autoridades mencionan que el origen de este desplazamiento es una guerra entre Los Tlacos con Los Ardillos, un grupo paramilitar del que ya hemos hablado en otros espacios, [1] pero resumiendo su relación con el Estado, su principal líder, Celso Ortega Jiménez, hijo del fundador Carlos Ortega Rosas, alias “La Ardilla”, es hermano de dos diputados del PRD en el congreso del Estado de Guerrero, Bernardo y Jorge Iván, además de que la presidenta municipal de Chilapa, Mercedes Carballo, es cuñada de Celso. Según los reportes oficiales, “Los Ardillos” son una escisión del “cártel” de Beltrán Leyva, cuyo operador financiero era identificado como Joaquín Alonso Piedra, alias “El Abulón”, quien también fue consuegro y compadre del cacique regional Félix Salgado Macedonio, es decir, que su hijo fue esposo de la actual gobernadora del Estado, Evelyn Salgado hasta 2021, antes de iniciar su campaña para ser gobernadora.

Sobre la supuesta “guerra entre cárteles”, los pobladores denuncian que los ataques son llevados a cabo por Los Ardillos directamente contra la población civil, y no existe ningún enfrentamiento contra otro grupo armado, más que la resistencia que sostienen los policías comunitarios del CIPOG-EZ. El asedio de este grupo contra las comunidades de la montaña de Guerrero ha sido constante desde 2019, pero esta ofensiva ha sido la más violenta que han enfrentado hasta ahora, ya que hasta hace poco la policía comunitaria lograba mantenerlos a raya, pero desgraciadamente se han visto rebasados por su inferioridad militar.

Si bien la relación directa entre funcionarios públicos y políticos con Los Ardillos es de suma relevancia, no debe entenderse como una subordinación del Estado a los grupos criminales, como normalmente se cree, sino en sentido inverso. La familia Ortega es un grupo de caciques de la zona, pero no usan su poder político limitado para servirse a ellos mismos solamente, sino principalmente a poderes más grandes, como son empresas multinacionales y compañías extractivas que tienen un interés en explotar la tierra de la montaña baja de Guerrero, así como a la burguesía regional que se beneficia de la inversión extranjera directa. En ese sentido, Los Ardillos deben entenderse no solamente como un grupo criminal, sino como un grupo paramilitar, y específicamente un grupo de contrainsurgencia, cuyo propósito es terminar con la resistencia al desplazamiento que representa el CIPOG-EZ.

En diciembre pasado, integrantes del CIPOG-EZ junto con la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), así como de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), coordinaron una ofensiva para tratar de repeler a Los Ardillos de sus comunidades, denunciando que las autoridades hacían caso omiso a sus llamados de auxilio. Sin embargo, en dicha incursión, el frente de policías comunitarias fue atacado con drones, por lo que no lograron avanzar en su misión. Semanas después, cuatro miembros del CIPOG-EZ fueron asesinados en Xicotlán mientras realizaban sus labores como albañiles, como represalia a la ofensiva que intentaron llevar a cabo sin éxito.

La situación de estas comunidades es crítica, pues dependen de su tierra para poder subsistir, mientras que las autoridades se limitan a ser observadores del exterminio y el terror. Por el contrario, el gobierno estatal y federal sostienen que este conflicto debe resolverse mediante el diálogo. El día de ayer, autoridades acompañadas de soldados del ejército mexicano, intentaron incursionar a la zona, pero fueron bloqueados por Los Ardillos, con los que solamente establecieron un diálogo, y se tomaron la foto con uno de sus representantes: Severino Gonzáles, quien utiliza una fachada de “organización por la paz y justicia” para ocultar que es parte del grupo paramilitar. Después de tomarse la foto, se retiraron invitando de nuevo al diálogo. Suponemos que el gobierno trata de resolver este conflicto mediante una solución de “dos Estados” o algo parecido.

Consideramos que esta serie de ofensivas paramilitares no son casos aislados, sino parte medular de cómo opera la guerra contra las drogas en México, ya que, a diferencia de lo que dice la narrativa oficial, no se trata de una guerra entre cárteles, ni de una persecución por parte del Estado a grupos criminales, sino una forma de intervención imperialista en la que policías, soldados y grupos paramilitares atacan a población civil, ya sea de manera abierta, como este tipo de asedios en la montaña de Guerrero, o en forma de falsos positivos, asesinando a personas inocentes bajo el pretexto de que “en algo andaban”. Todos estos crímenes violentos son parte de una estrategia de aceleración de ciclos de acumulación capitalista para imponer proyectos extractivos o industriales que favorezcan la agenda de empresas multinacionales gringas. Todo esto lo explicamos en otros espacios de manera mucho más extensa. [2]

En el marco de una ofensiva yanqui sobre América Latina, marcada por la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, así como su “Doctrina Donroe” y su nueva Estrategia de Combate a las Drogas, México es blanco de numerosas amenazas por parte del gobierno de EE.UU., y particularmente por Trump. [3] Ante esto, la sensación general es de temor a una intervención parecida a lo que sucedió el 3 de enero en Caracas. Sin embargo, para nosotros, así es como se ve la intervención imperialista sobre nuestro país, como el ciclo de violencia interminable que inició en 2007 y que no se ha detenido desde entonces. Los oprimidos de nuestro país debemos poner fin a este infierno, y como primer paso, debemos poner en claro que el gobierno de la supuesta cuarta transformación no hará nada para defendernos ni de los “cárteles”, ni de ninguna intervención yanqui, y que tenemos que hacerlo nosotros mismos, siguiendo los ejemplos de grupos de autodefensas y policías comunitarias, además de que debemos reforzar las que ya existen, como son las ya mencionadas en Guerrero, además de las que existen en Ostula y Cherán Michoacán, así como en Pantelhó. Nuestra táctica debe de ser transformar la guerra contra el narco en una guerra civil revolucionaria, contra el Estado burgués criminal, como contra el narco-imperialismo yanqui.

 



[1] Ver sobre esto por ej. Jorge Arboleda: El narco vs Morena en Guerrero: Una falsa dicotomía, 31 de julio de 2023, https://ccrimexico.blogspot.com/2023/07/el-narco-vs-morena-en-guerrero-una.html; ver también, sobre el mismo autor: Desmintiendo la guerra contra el narco. Un análisis sobre la propaganda de las autoridades mexicanas y estadounidenses, 13 de marzo de 2025, https://ccrimexico.blogspot.com/2025/03/desmintiendo-la-guerra-contra-el-narco.html

[2] Remitimos a los lectores a nuestra Tesis sobre la Guerra contra las Drogas en México y las Tareas de los Revolucionarios, https://ccrimexico.blogspot.com/2024/12/tesis-sobre-la-guerra-vs-las-drogas-en.html; de igual manera, invitamos a conocer todos los documentos que hemos elaborado sobre el tema de la guerra contra las drogas: https://ccrimexico.blogspot.com/search/label/Guerra%20vs%20las%20drogas

[3] Ver sobre esto por ej. Michael Pröbsting: Confirmación oficial de que Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica mundial. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump esboza una estrategia para el imperialismo estadounidense en un mundo multipolar, 11 de diciembre de 2025, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/an-official-confirmation-that-the-u-s-is-no-longer-the-global-hegemon/#anker_1; ver también, del mismo autor: La Doctrina Donroe de Trump y sus consecuencias para Venezuela, América Latina y el mundo (Parte 1: https://www.thecommunists.net/worldwide/latin-america/trump-s-assault-on-venezuela-and-his-plan-to-recolonise-latin-america/#anker_1 y Parte 2: https://www.thecommunists.net/worldwide/latin-america/trump-s-assault-on-venezuela-and-his-plan-to-recolonise-latin-america/#anker_4)

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