Venezuela y la nueva etapa de la Doctrina Monroe
Por Jorge Arboleda, Corriente
Comunista Revolucionaria, 6 de enero de 2026, www.bit.ly/ccrimexico
La reciente operación militar de
Trump sobre Venezuela para secuestrar a Nicolás Maduro abre un precedente sobre
lo que se espera que suceda en el continente americano bajo el nuevo orden
mundial multipolar, marcado por la rivalidad interimperialista entre Estados
Unidos, Rusia, China y la Unión Europea. [1]
La misma Casa Blanca ha tocado este tema en su Estrategia de Seguridad
Nacional publicada en noviembre pasado. [2]
Washington acaba de reclamar a Venezuela y a sus recursos como suyos, mediante
la fuerza y mediante la infiltración de la cúpula chavista, pues es un hecho
que aún para la gran potencia militar que es Estados Unidos, le habría sido
imposible capturar al presidente de un país sin que existiera el más mínimo
enfrentamiento si no es porque se trató de una entrega negociada. Al respecto,
cabe señalar que los bombardeos que dejaron más de 80 muertes entre soldados y
civiles, además de la destrucción de casas, solamente fueron un burdo e innecesario
espectáculo para simular la entrega pactada del mandatario.
Aún no son claros los recovecos
mediante los cuales el gobierno negoció la entrega de Maduro, pero hasta lo que
se sabe, la ahora presidenta Delcy Rodríguez se ha mostrado dócil ante la
imposición de Trump sobre la soberanía de su país, pues si bien el día de los
ataques se pronunció por la defensa de la patria y una lucha férrea contra el
imperialismo yanqui, el día de ayer cambió radicalmente su discurso para
mostrarse abierta a la cooperación con Washington. También Marco Rubio declaró
que mantendrán a Rodríguez como presidenta de Venezuela, y todo parece indicar
que la estructura de la cúpula del gobierno venezolano se mantendrá intacta en
su mayor parte, pero con la administración Trump a la cabeza. Esto, además,
contrasta con las aspiraciones de la oposición venezolana, que ansiaba una
transición democrática con la dupla de Edmundo González y María Corina Machado
al frente, y que, en cambio, ha visto que el mandatario estadounidense
simplemente los sacó de la ecuación, debido a su incapacidad para gobernar un
país que se encuentra bajo el control de una burocracia cívico-militar. Tal es la
continuidad en el régimen, que solamente las bases chavistas han tomado las
calles para protestar contra la intervención gringa, y el resto de la población
se ha quedado en estado de alerta e incertidumbre, en lugar de festejar que el
dictador ha caído, a diferencia de las comunidades venezolanas en el
extranjero, ya que el estado de excepción decretado por Maduro antes de su
captura se mantiene vigente, con los militares al mando.
Lo que sigue para Venezuela aún
es incierto, pero podemos explorar algunos escenarios posibles. En primer
lugar, están los intereses de los países imperialistas que hasta ahora tienen todavía
el dominio de la economía venezolana, que son China y Rusia. Ninguno de los dos
países intervino materialmente para defender a Maduro, pero seguramente
defenderán su capital en Venezuela, algo que muy posiblemente negociarán con
Trump. Pero dada la lejanía geográfica de dichas potencias, se ve difícil que
exista una presión militar por parte de estas, y es más probable que se
decanten por negociar una sustitución paulatina de capital por el de las
multinacionales gringas en el territorio venezolano.
En segundo lugar, está el cómo
tomará forma el dominio gringo sobre Venezuela y cómo pretende hacerlo sobre
los demás países del continente que tienen una gran presencia de capital chino,
como son Argentina, Ecuador, Bolivia, Brasil y Perú. Nosotros partimos de un
análisis en el que esta nueva etapa de la Doctrina Monroe obedece a la
rivalidad interimperialista. Estados Unidos trata de revertir la tendencia
actual, en la que su economía está en declive, mientras que la economía de
China está en ascenso, y para ello requiere de fortalecer su industria, lo cual
a su vez requiere de apoderarse de recursos naturales. En países como México,
Colombia y Ecuador, hemos visto que la guerra vs las drogas ha servido para
este propósito, especialmente en zonas donde se espera que exista alguna
resistencia por parte de comunidades rurales o indígenas para defender su
territorio ante industrias extractivas, especialmente la minería, además de que
la sangre y el terror han propiciado la aceleración de ciclos de acumulación
capitalista, con la cual empresas multinacionales han llegado a sustituir a
pequeños negocios. Pero, sobre todo, la violencia y el terror de la guerra vs
las drogas provoca una presión económica enorme sobre las clases oprimidas,
quienes se ven obligadas a migrar a otros países y/o aceptar condiciones
laborales paupérrimas y salarios muy bajos, con lo cual las empresas
multinacionales se benefician enormemente. [3]
Los casos mencionados son países
cuyos gobiernos tienen una estrecha relación con los Estados Unidos, pero
Venezuela es un caso distinto. Si bien la estructura de la burocracia
cívico-militar que es el chavismo parece intacta, es de esperarse que exista algún
tipo de resistencia a este abrupto asalto imperialista, ya sea por parte de un
sector del mismo chavismo, de la oposición que esperaba una transición
democrática de la mano de Corina Machado, o por parte de algún otro sector de
la población que muy seguramente generará algún conflicto con las empresas
estadounidenses que pretendan explotar sus recursos, por lo que consideramos
muy probable que la guerra vs las drogas en Venezuela se agudice.
Hasta ahora, el ejército y la
policía bolivariana, así como los grupos paramilitares conocidos como
“colectivos”, han sido los responsables de sostener la represión en favor del
capital imperialista chino y ruso en Venezuela, y cabe aclarar que Venezuela ya
es un país sumamente violento, pues el Observatorio Venezolano de la Violencia
reportó en 2024 una tasa de homicidios de 26.2 personas por cada 100 mil
habitantes, [4] además
de que también ha sido atravesado por la guerra vs las drogas en varios
aspectos, pero existen razones para pensar que la lógica de violencia que
provocan ya los colectivos, el aparato militar y los grupos delictivos, se
parecerá cada vez más a la dinámica de los grupos paramilitares que ostentan
los nombres de CDS o CJNG en México, Colombia y Ecuador, causando el mismo
terror que causan en estos países con sus operativos antidrogas de
desplazamiento de pueblos, sus falsos positivos, y su narrativa de “guerra
entre cárteles”, ya que para que Estados Unidos logre una rápida exportación de
capital a Venezuela y un sometimiento de la población, va a requerir de un
grado de represión mayor y que funcione de una manera más oculta, por lo que posiblemente
no baste con administrar el aparato represivo ya existente.
Los primeros indicios de esto es
que las principales acusaciones a Maduro por parte de Washington son por
"narco-terrorismo", y a pesar de que las acusaciones son tan endebles
que el Departamento de Justicia de Estados Unidos tuvo que reconocer que el
famoso “Cartel de los Soles” nunca existió, [5]
ya relacionó a Maduro con el Cartel de Sinaloa, evidenciando una fabricación
bastante cínica de una narrativa en la que los cárteles mexicanos tienen poder
en Venezuela, la cual da continuidad al relato ya existente en el resto de los
países del continente, y sobre la cual el imperialismo yanqui construye esta
nueva fase de la Doctrina Monroe.
Es necesario construir un
movimiento internacional de solidaridad con Venezuela para rechazar esta
intervención estadounidense, y es necesario vincularlo con una perspectiva
completamente regional de lucha contra el imperialismo yanqui. Debemos partir del hecho de que nuestros gobiernos burgueses, incluyendo al gobierno
chavista, son completamente cómplices de esta avanzada imperialista y de la
violencia de esta falsa guerra vs las drogas, pero no hay que olvidar que a la
fecha el imperialismo ruso y chino todavía mantienen mucho poder en nuestra
región, y es tarea de las clases oprimidas la expulsión de todas las fuerzas
imperialistas, en lugar de esperar a que los gringos desplacen a su competencia.
[1] Ver
sobre esto por ej. Michael Pröbsting: “Orden Mundial Multipolar” =
Multiimperialismo. Una crítica marxista a un concepto propugnado por Putin, Xi,
el estalinismo y la “Internacional Progresista” (Lula, Sanders, Varoufakis), 24
de febrero de 2023, https://www.thecommunists.net/worldwide/global/multi-polar-world-order-is-multi-imperialism/#anker_1;
ver también por el mismo autor:
[2] Ver
sobre esto en Michael Pröbsting: Confirmación oficial de que Estados Unidos ya
no es la potencia hegemónica mundial. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional
de Trump esboza una estrategia para el imperialismo estadounidense en un mundo
multipolar, 11 de diciembre de 2025, https://ccrimexico.blogspot.com/2025/12/confirmacion-oficial-de-que-estados.html
[3] Ver
sobre esto en CCR: Tesis sobre la guerra vs las drogas en México y las tareas
de los revolucionarios, 18 de diciembre de 2024, https://ccrimexico.blogspot.com/2024/12/tesis-sobre-la-guerra-vs-las-drogas-en.html;
ver también en Jorge Arboleda: Guerra contra las drogas: Una nueva ofensiva
yanqui se cierne sobre América Latina, 15 de octubre de 2025, https://ccrimexico.blogspot.com/2025/10/una-nueva-ofensiva-yanqui-se-cierne.html;
por el mi
[4] Ver
en Juliana Manjarrés, Christopher Newton y Marina Cavalari: Balance de InSight
Crime de los homicidios en 2024, 26 de febrero de 2025, https://insightcrime.org/es/noticias/balance-insight-crime-homicidios-2024/
[5] Ver
sobre esto en Emeequis: EU reconoce que no existe el Cártel de los Soles: ¿Cómo
afecta la acusación contra Maduro?, 6 de enero de 2026, https://emeequis.com/al-dia/eu-reconoce-que-no-existe-el-cartel-de-los-soles-como-afecta-la-acusacion-contra-maduro/
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