¡Justicia para los trabajadores mineros de La Concordia!

 


¡Justicia para los trabajadores mineros de La Concordia!

Por Jorge Arboleda, Corriente Comunista Revolucionaria, 10 de febrero de 2026

 

Entre los días 21 y 23 de enero, fueron secuestrados varios trabajadores de la mina La Concordia, propiedad del grupo canadiense Vizsla Silver Corp., así como trabajadores de la empresa CICAR, la cual proveía servicios a la mina. La noticia se dio con varios días de atraso, pues de acuerdo con uno de los familiares, la compañía no quiso levantar la denuncia por temor a que se viera afectada su cotización en la bolsa de valores, por lo que los familiares de los trabajadores se vieron en la necesidad de hacerlo por sus propios medios, a pesar de que muchos se encuentran en diferentes Estados del país. Si bien existe información de que fueron 14 los trabajadores secuestrados, solamente se han dado a conocer 11 fichas de identidad, correspondientes a:

José Ángel Hernández Vélez, 38 años

Francisco Antonio Esparza Yáñez, 65

José Manuel Castañeda Hernández, 35

Saúl Alberto Ochoa Pérez, 35

Antonio de la O Valdez, 30

Ignacio Aurelio Salazar Flores, 37

Pablo Osorio Sánchez, 26

José Antonio Jiménez Nevárez, 32

Javier Emilio Valdez Valenzuela, 40

Javier Guillermo Vargas Valle, 40

Miguel Tapia Rayón, 40


El fin de semana pasado, colectivos de búsqueda iniciaron un largo trabajo en campo para intentar localizar a los trabajadores, debido a que las autoridades reportaron un cateo sin éxito pocos días antes. Los grupos de búsqueda encontraron varias fosas clandestinas en la localidad de El Verde, cerca de la presa El Tecolote. Gracias a estos hallazgos, se pudieron identificar ya cinco cuerpos de los trabajadores mineros, correspondientes a "Antonio de la O Valdez, de 36 años, originario de Chihuahua, quien era supervisor de medio ambiente; Ignacio Aurelio Salazar Flores, geólogo de 40 años, de Zacatecas; el también geólogo José Manuel Castañeda Hernández de 43 años, de Taxco, Guerrero; José Ángel Hernández Vélez, de 38 años, ingeniero industrial oriundo de Zacatecas, y José Antonio Jiménez Nevárez, de 34 años, coordinador operativo de seguridad en la mina ubicada en la comunidad de Pánuco." [1] En los trabajos de búsqueda, los colectivos que llevaron a cabo esta labor también denunciaron que la Marina habría empleado un inhibidor o disruptor de señal móvil, lo que impidió la comunicación en todo el poblado de El Verde. [2]

Los motivos por las que pudieron haber sido secuestrados aún se desconoce, aunque Omar García Harfuch dio a conocer que la hipótesis de la FGR es que fueron confundidos con miembros de un grupo delictivo rival, después de haber interrogado a cuatro hombres detenidos por supuestos vínculos con el secuestro. Es de extrañar estas declaraciones, tanto de los detenidos como de la misma autoridad, debido a que, de acuerdo a la información disponible, los trabajadores portaban sus chalecos y gafetes de identificación al momento de ser secuestrados, y difícilmente podrían haber sido confundidos con miembros de algún “cártel”, pues se encontraban adentro del campamento que la mina pone a sus empleados para alojamiento. De acuerdo con las autoridades, y la compañía minera, no existió en ningún momento un antecedente de extorsión o amenaza a ninguno de los trabajadores ni a la empresa minera, sin embargo, una reciente entrevista a dos trabajadores de la mina revela que existían amenazas previas por parte de grupos criminales a trabajadores desde hace aproximadamente un año. [3]

En varios espacios hemos hablado de cómo opera la guerra contra las drogas en México, y de cómo las industrias extractivas son las principales beneficiadas del terror, la muerte y el desplazamiento de comunidades, pues conflictos ejidales y comunales con las mineras se resuelven fácilmente mediante el uso de las fuerzas del orden, así como de grupos paramilitares que operan como escuadrones de la muerte. Particularmente Sinaloa, el Estado donde se encuentra la mina La Concordia, es uno de los principales focos de violencia desde agosto de 2024, cuando el gobierno mexicano desplegó al ejército tras algunos enfrentamientos entre miembros del supuesto Cártel de Sinaloa tras el secuestro de El Mayo Zambada a manos de uno de los hijos de El Chapo Guzmán para entregarlo a la DEA. Cabe mencionar que, si bien esos enfrentamientos existieron posterior al secuestro de El Mayo, la ola de violencia en Sinaloa solamente estalló hasta que el ejército hizo presencia en las calles.

En el contexto actual de violencia en México, no es del todo raro que trabajadores de este tipo de empresas corran peligro, debido a que, al fin y al cabo, la clase obrera somos carne de cañón para las multinacionales, sin embargo, las condiciones en las que estos trabajadores fueron atacados sí son bastante extrañas y es difícil especular al respecto, pues tampoco existe antecedente de algún conflicto laboral en la mina, y muchos de los trabajadores en cuestión eran profesionistas de alta especialidad. Sin embargo, existen antecedentes sobre la relación que existe entre las empresas mineras y los escuadrones de la muerte que comúnmente llamamos “cárteles”. En abril de 2015, Rob McEwen, presidente de la compañía McEwen Mining Inc., reveló en entrevista a la Canada’s Business News Network que su empresa había sido víctima del robo de casi una tonelada de oro en la mina El Gallo, localizada también en Sinaloa. El robo al parecer resultó ser parte de un “trabajo interno”, pero lo que llamó la atención en sus declaraciones fue que su compañía normalmente “pide permiso a los cárteles antes de hacer exploración”.

En general, hemos tenido una buena relación con ellos (los cárteles). Si queremos explorar algún lugar, les preguntas y te dicen que no. Pero luego te dicen que regreses en un par de semanas; que ya terminamos lo que estábamos haciendo”. [4]

Si bien las declaraciones de este empresario canadiense no dicen que los “cárteles” trabajen para ellos, sí da a entender que, al fin y al cabo, estos de una u otra forma limpian la zona para que las mineras trabajen, lo cual es parte de nuestra Tesis sobre la Guerra contra las Drogas en México y las Tareas de los revolucionarios. [5]

Sea la razón que sea por la que estos trabajadores de la mina fueron secuestrados, y hasta ahora, cinco de ello, asesinados, ellos merecen justicia, y es necesario que la clase obrera impulsemos un movimiento nacional contra la violencia, por justicia a las víctimas de esta guerra falsa, y por la formación de grupos de autodefensa que logren derrotar a todas aquellas fuerzas reaccionarias que aterrorizan a nuestro país, incluyendo a nuestras propias fuerzas armada, y a todos los escuadrones de la muerte que llamamos comúnmente “cárteles”.

¡Justicia para los trabajadores de la mina La Concordia!

¡Alto a la falsa Guerra contra las Drogas!

¡Por un movimiento de autodefensas liderado por la clase obrera!

 


[1] Véase por ej. Irene Sánchez, Jesús Estrada, Alfredo Valadez y Saúl Maldonado: FGR identifica 5 cuerpos de mineros plagiados en Sinaloa, en La Jornada, 10 de febrero de 2026, https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/02/10/estados/fgr-identifica-5-cuerpos-de-mineros-plagiados-en-sinaloa

[2] Ver en Emeequis: El Verde: activista rompe silencio de autoridades y dice que ya se identificaron más cuerpos, 7 de febrero de 2026, https://emeequis.com/al-dia/el-verde-activista-rompe-silencio-de-autoridades-y-dice-que-ya-se-identificaron-mas-cuerpos/

[3] Véase en la entrevista de Juan Carlos Zúñiga a dos trabajadores anónimos de la mina La Concordia: https://www.youtube.com/watch?v=ybHaoUMwtn0&t=5s

[4] Ver por ej. Michael Lohmuller, Empresa minera admite relación con el crimen organizado en México, en InSight Crime, 14 de abril de 2015, https://insightcrime.org/es/noticias/noticias-del-dia/empresa-minera-admite-relacion-crimen-organizado-mexico/

[5] Véase en CCR: Tesis sobre la Guerra contra las Drogas en México y las Tareas de los Revolucionarios, 18 de diciembre de 2024, https://ccrimexico.blogspot.com/2024/12/tesis-sobre-la-guerra-vs-las-drogas-en.html

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