La más grande protesta rural de los últimos años

 

La más grande protesta rural de los últimos años

Agricultores y transportistas paralizan el país exigiendo control de precios y más seguridad en caminos

Por Jorge Arboleda, Corriente Comunista Revolucionaria, 26 de noviembre de 2025, www.bit.ly/ccrimexico

 

En el mes de octubre se llevó a cabo un paro nacional de agricultores en el que varios granjeros y dueños de parcelas cerraron carreteras en 20 Estados, exigiendo precios de garantía para diferentes productos agrícolas, debido a que no logran obtener beneficios de los bajos costos a los que intermediarios compran sus cosechas. Este movimiento ha estado liderado por el Movimiento Agrícola Campesino (MAC), la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) y el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM).

De acuerdo con una consulta del periódico El País al Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, los costos de producción han crecido cerca del 50% en años recientes, al mismo tiempo que el precio de granos como el maíz bajó más del 30% desde 2022, cosa que no se refleja tampoco en los bolsillos de los consumidores. [1]

Entre los acaparadores señalados como responsables por una comisión de agricultores, se encuentran las dos más grandes harineras de México: Minsa y Maseca, que constituyen el duopolio nacional del maíz, mientras que este grano se debe de importar de Estados Unidos en cada vez mayores cantidades, tanto para cubrir la cuota del TMEC, como para cubrir la demanda de maíz para forraje, debido a que la falta de apoyo al campo es directamente proporcional a la importación de productos agropecuarios que México importa de EE.UU. y Canadá desde que se firmó el TLCAN, y es que el precio del maíz se fija de acuerdo con la Bolsa de Chicago, por lo que a México le ha afectado incluso la guerra en Ucrania, ya que desde 2022 el precio de la tonelada de maíz cayó de 7 mil pesos a 3,200 pesos. A este problema se suma también un arancel al 17% que Trump ha impuesto sobre el jitomate mexicano.

Otro motivo que hizo estallar estos bloqueos masivos ha sido el reciente asesinato de Bernardo Bravo y de Javier Vargas, dos empresarios productores de limón de Michoacán y de Veracruz respectivamente, y es también el motivo por el cual la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) han realizado otro bloqueo el día 24 de noviembre, al cual se sumaron también los agricultores en protesta. Juntos realizaron el más grande bloqueo que ha visto la Ciudad de México en años recientes, permitiendo un mínimo de flujo entre la ciudad y el Estado de México, Morelos y Puebla.

El gobierno de Claudia Sheinbaum está pagando caro el abandono al campo por parte de su administración y también la de AMLO, quien llevaba el “apoyo al campo” como una de sus principales banderas en campaña desde que fue candidato a la presidencia por primera vez en 2006, pues el programa social del bienestar de apoyo para los agricultores es de apenas 3 mil pesos al año por hectárea, lo cual es básicamente simbólico.

Sumado a las exigencias de apoyo estatal al campo, los agricultores organizados en diferentes gremios han denunciado la contradicción al respecto de que existirán dos leyes diferentes para regular el agua a nivel nacional, lo cual de entrada suena sumamente absurdo, pero la Secretaría del Medio Ambiente tiene como objetivo aprobar una nueva Ley General de Aguas y reformar la Ley de Aguas Nacionales vigente. Este disparate genera también incertidumbre entre productores agrícolas que buscan mantener una concesión de agua o adquirir concesiones nuevas. Al respecto el Congreso Nacional Indígena, al que está adherido el EZLN, ha denunciado que la nueva ley y esta serie de reformas discriminan a los pequeños propietarios y además presionan a los ejidos a dejar de administrar el agua.

Ante las protestas, la secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, procedió a criminalizar las protestas vinculando a varios voceros de estas organizaciones al PRI, al PAN y al PRD. Si bien es verdad que algunos personajes de estas organizaciones han tenido un cargo público o han sido candidatos a algún otro cargo de mano de estos partidos, y, además, históricamente la UNTA ha estado ligada al PRI, también es verdad que la UNTA, así como otras organizaciones que nacieron como parte del aparato corporativista del PRI, como son la CNC, la CROC, la CTM, Antorcha Campesina, etc., han sido cooptadas por la 4T, y que algunos otros voceros del MAC y del FNRCM también son miembros de Morena.

También es cierto que la ANTAC no es la única organización de transportistas de México, y definitivamente no es la más grande ni la más importante, pues apenas fue fundada en 2015, sin embargo, eso no quita que la inseguridad en carreteras se ha incrementado, así como el cobro de piso y de vía, y que las pólizas de seguros contra robo, asalto y ataques armados han subido de precio, por lo que los costos de operación de las empresas transportistas claramente aumenta.

El gobierno mexicano trata de sostener la narrativa de que estas protestas son un intento golpista de la derecha apelando al reciente antecedente de las movilizaciones del 15 de noviembre, en las que Ricardo Salinas Pliego y el aparato de comunicación de los partidos de oposición intentaron crear un patético intento de revolución de colores. Sin embargo, como mencionamos en otro espacio, [2] las protestas que iniciaron con el mismo gobierno de Claudia Sheinbaum no es más que una manifestación de la crisis que vive esta administración, como resultado de que la llamada “cuarta transformación” no realizó ninguna transformación en favor del pueblo, pues en concreto, la inseguridad y la violencia solo han aumentado, y el legado del TLCAN que destruyó al campo mexicano solamente se mantiene mediante el TMEC y la subordinación de México a los intereses de la burguesía nacional e imperialista, lo cual se hizo evidente al darse a conocer que Grupo Minsa ha recibido contratos de por lo menos 346 millones de pesos, siendo que la presidenta de este grupo empresarial es Altagracia Gómez, la principal integrante del grupo de asesores empresarios de la presidenta, y una activa promotora de la política del Plan México. [3]

Si bien es verdad que hay sectores de la derecha que se pronuncian en favor de estas protestas, la realidad es que, por lo menos en lo que respecta a las demandas de los campesinos, las medidas que exigen van completamente en contra de lo que la derecha puede ofrecer, ya que el problema del campo mexicano está directamente ligado a las contra reformas neoliberales de las décadas pasadas, especialmente al artículo 27 de la Constitución, y a la firma del TLCAN. A falta de una salida por derecha e “izquierda”, no solamente peligra la administración de Claudia Sheinbaum ante esta crisis, sino también la canasta básica de las clases oprimidas, por lo cual es necesario que activistas y revolucionarios asumamos una alianza con los campesinos en lucha, y nos coloquemos al frente en la exigencia de un país más seguro, con la bandera de la desmilitarización del país, de la cancelación de la ASPAN, de la Iniciativa Mérida y del TMEC, y de la formación de grupos de autodefensas en todo el país para combatir a los escuadrones de la muerte que nos aterrorizan desde hace 18 años.



[1] Ver en Rodrigo Soriano: Miles de agricultores protestan durante horas en una veintena de Estados de México por los bajos precios, 27 de octubre de 2025, https://archive.is/zFiXe#selection-313.0-313.104

[2] Ver sobre esto en Jorge Arboleda: Momentos convulsos llaman a los revolucionarios a tomar acción, 3 de noviembre de 2025, https://ccrimexico.blogspot.com/2025/11/momentos-convulsos-llaman-los.html

[3] Ver sobre esto en Jorge García Orozco: Minsa, de Altagracia Gómez, recibe contrato de 346 MDP del gobierno de Sheinbaum, mientras campesinos suplican mejores precios del maíz, 25 de noviembre de 2025, https://emeequis.com/investigaciones/minsa-de-altagracia-gomez-recibe-contrato-de-346-mdp-del-gobierno-de-sheinbaum-mientras-campesinos-suplican-mejores-precios-del-maiz/

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